Durante su intercambio en la Universidad del País Vasco, España, Constanza Torres, estudiante de quinto año de Ingeniería Comercial mención Administración de la Universidad de Santiago de Chile, ha fortalecido su formación profesional en un entorno académico internacional, profundizando sus conocimientos sobre marketing internacional, adaptabilidad cultural y gestión de organizaciones en mercados globales.
La experiencia le ha permitido conocer nuevas metodologías de enseñanza, compartir con estudiantes de distintas nacionalidades y comprender cómo otros sistemas educativos impulsan competencias clave para desenvolverse en un escenario empresarial cada vez más globalizado.
La movilidad estudiantil internacional forma parte de las oportunidades que ofrece la Universidad de Santiago a través de una amplia red de convenios con instituciones extranjeras, permitiendo complementar la formación académica y desarrollar habilidades altamente valoradas en el mundo profesional.
Para Constanza, elegir la Universidad del País Vasco respondió tanto a intereses académicos como personales. “Me motivó el prestigio de esta institución y el hecho de que el País Vasco posee una identidad cultural muy marcada. Su idioma, tradiciones y gastronomía despertaron mi interés por conocer esa realidad”, explica.
Uno de los aprendizajes más significativos ha sido conocer de cerca las estrategias de internacionalización de empresas españolas mediante casos reales y visitas a organizaciones. “En la asignatura de Marketing Internacional comprendí la importancia de adaptar las estrategias a los distintos contextos culturales, sociales y económicos. Vivir ese proceso en primera persona me permitió entender lo fundamental que es la flexibilidad para conectar con diferentes mercados”, destaca.
Esta experiencia reforzó su convicción de que no existen estrategias universales y que comprender cada mercado resulta esencial para el éxito de una organización. En el ámbito académico también identificó diferencias respecto a Chile. “Las clases son muy dinámicas y el trabajo en equipo está presente en prácticamente todas las evaluaciones. Además, existen módulos destinados a avanzar los proyectos dentro del aula, lo que facilita compatibilizar los estudios con actividades extracurriculares”, comenta.
Asimismo, debió adaptarse a un modelo que fomenta el autoaprendizaje y una relación más cercana entre estudiantes y docentes. “Al principio fue un desafío acostumbrarme a un trato más horizontal y a un sistema que exige mucha autonomía, pero con organización logré cursar todas mis asignaturas con excelentes resultados”, señala.
Para Constanza, desenvolverse en un entorno multicultural fortalece competencias indispensables para el ejercicio profesional. “La capacidad de trabajar con equipos diversos, la flexibilidad y la comunicación efectiva son habilidades esenciales. Comprender distintos contextos culturales y geopolíticos representa una ventaja competitiva en un mundo globalizado”, afirma.
Más allá de lo académico, vivir sola en otro país significó un importante proceso de crecimiento personal. “Estar lejos de mi familia y asumir una independencia total fue mi mayor desafío. Resolver situaciones por mi cuenta fortaleció mi capacidad de adaptación y me permitió desarrollar nuevas habilidades personales e interculturales”, reflexiona.

Hoy proyecta su futuro profesional con una perspectiva mucho más internacional. “Esta experiencia redefinió mis metas. Me gustaría integrarme a corporaciones globales donde pueda aplicar estas herramientas de análisis internacional. Me siento preparada para desenvolverme en entornos multiculturales y enfrentar nuevos desafíos”, sostiene.
A quienes están considerando realizar un intercambio, les entrega un consejo basado en su propia experiencia: “Hazlo, incluso si tienes miedo. Es normal sentir incertidumbre, pero cada experiencia en el extranjero se transforma en un aprendizaje invaluable que fortalece tanto el desarrollo profesional como el crecimiento personal”.
La experiencia de Constanza Torres refleja cómo la movilidad internacional contribuye a una formación integral, fortaleciendo competencias como la adaptabilidad, la autonomía, la comunicación intercultural y la comprensión de distintos contextos económicos y sociales. En esa línea, la Facultad de Administración y Economía y la Universidad de Santiago continúan impulsando la internacionalización como un eje clave para formar profesionales preparados para desenvolverse en un mundo cada vez más interconectado.
