Conocer nuevas culturas, ampliar su mirada sobre el trabajo colaborativo y vivir una experiencia fuera de su zona de confort fueron algunos de los principales aprendizajes que obtuvo Cristóbal Oyarzún, estudiante de quinto año de Ingeniería Comercial, mención Administración de Empresas de la Universidad de Santiago de Chile, tras realizar un semestre de intercambio en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) de la Universidad de la República (UDELAR), en Uruguay.
Motivado por el interés de descubrir un destino diferente a los tradicionales programas de movilidad, decidió realizar su intercambio en Uruguay, una experiencia que también le permitió internacionalizar su formación académica. "Quería salir de la rutina, vivir una experiencia distinta e internacionalizar mis estudios. Además, me motivó conocer un país del que no se habla tanto como otros destinos de intercambio, pero que está lleno de cultura", comenta.
Durante su estancia en la UDELAR, pudo conocer una forma distinta de abordar los desafíos académicos, donde el trabajo colaborativo tiene un rol central en el proceso de aprendizaje. "Me llamó mucho la atención que enfrentan la resolución de problemas de una manera más tranquila y que valoran mucho encontrar las soluciones en equipo. Esa forma de trabajar me permitió conocer nuevas maneras de abordar los desafíos", explica.
Desde su llegada, destaca la acogida que recibió por parte de la comunidad universitaria, tanto de estudiantes como de docentes, quienes facilitaron su proceso de adaptación y se interesaron por conocer la realidad chilena. "Fue una experiencia muy grata. Me recibieron muy bien y siempre estuvieron dispuestos a enseñarme y orientarme con mucha paciencia. Incluso varios profesores me preguntaban cómo era estudiar en Chile para conocer otra perspectiva", recuerda.
Uno de los principales desafíos fue adaptarse al estilo de vida uruguayo, especialmente al ritmo cotidiano y a las diferencias culturales fuera del aula. "Al principio me costó acostumbrarme al ritmo de vida, porque en Chile estamos habituados a que todo sea mucho más rápido. Además, en Uruguay gran parte de la vida social comienza bastante tarde, algo a lo que no estaba acostumbrado", señala.
La convivencia con estudiantes de distintas nacionalidades también marcó profundamente su experiencia. Compartir con personas de diversos países le permitió desarrollar una mayor capacidad para comprender otras realidades y fortalecer competencias interculturales que considera esenciales para su futuro profesional. "Aprendí a entender mejor a las personas y a valorar distintos puntos de vista. Creo que ese es un aprendizaje muy importante para cualquier profesional. Además, pude mejorar mi inglés al convivir con estudiantes que no hablaban español", afirma.
Durante su intercambio contó con el apoyo del programa AUGM, que le otorgó una beca mensual de 32.000 pesos uruguayos, un respaldo que considera fundamental para concretar esta experiencia. "Ese apoyo fue esencial, porque sin esa beca probablemente no habría podido realizar el intercambio", destaca.
Entre los recuerdos más significativos de su estadía, menciona un viaje a las Cataratas de Iguazú organizado por la organización de estudiantes internacionales MIS de Montevideo. "Fue una experiencia que me marcó profundamente y que me hizo reflexionar sobre cómo quiero proyectar mi vida en el futuro", comenta.
De regreso en Chile para finalizar sus estudios, asegura que esta experiencia también influyó en sus proyecciones laborales. "Me gustaría desarrollarme en una empresa que me permita moverme entre distintos países y seguir conociendo nuevas culturas. El intercambio me hizo darme cuenta de que quiero una carrera con una mirada internacional", sostiene.
Finalmente, invita a otros estudiantes a atreverse a vivir una experiencia de movilidad internacional y a considerar también destinos dentro de Latinoamérica. "Les diría que no tengan miedo de dar el paso. El intercambio realmente cambia la vida: te transforma, te hace crecer y te entrega aprendizajes que van mucho más allá de lo académico. Recuerdo que la primera noche en otro país incluso pensé en volver a Chile, pero cuando terminó el semestre entendí que había vivido una experiencia hermosa. También los invitaría a mirar más hacia Sudamérica, porque muchas veces pensamos primero en Europa y, sin embargo, nuestra región tiene muchísimo que enseñar."
Como parte de su compromiso con la internacionalización, la Facultad de Administración y Economía y el Departamento de Administración impulsan la movilidad estudiantil mediante la amplia red de convenios que mantiene la Universidad de Santiago de Chile con instituciones de educación superior de distintos países, brindando a sus estudiantes la oportunidad de fortalecer sus competencias interculturales, ampliar su formación académica y desarrollar una visión global de los desafíos que enfrenta el mundo de las organizaciones.
